Obras de mejora en edificios plurifamiliares a asumir por las comunidades de propietarios
¿Alguna vez te has preguntado cómo podrías mejorar tu edificio sin derramas imposibles? ¿O quizás has escuchado hablar de subvenciones para rehabilitar edificios pero no sabes ni por dónde empezar? Pues bien, existe una herramienta clave que puede ser tu mejor aliado en este proceso: el Libro del Edificio Existente.
Imagina por un momento que vives en un edificio que ya tiene una edad considerable. Las fachadas están un poco descoloridas, el ascensor hace ruidos raros, los aislamientos y la eficiencia energética… bueno, digamos que no es su fuerte. Seguro que más de una vez has pensado: «Habría que hacer algo». Pero luego llega la parte complicada: ¿por dónde empezar? ¿cómo pagarlo? ¿hay ayudas disponibles?
Aquí es donde entra en escena nuestro: el Libro del Edificio Existente. Este documento no solo es crucial para conocer el estado real de tu edificio, sino que además se ha convertido en el billete de entrada para acceder a subvenciones que pueden hacer realidad esas mejoras que tanto necesitáis.
Pero vayamos por partes. Las obras de mejora en edificios plurifamiliares son como una operación a corazón abierto: necesarias, a veces urgentes, pero que dan un poco de miedo, sobre todo cuando pensamos en el coste. Sin embargo, con la planificación adecuada y las ayudas disponibles, pueden ser más asequibles de lo que piensas.
Estas obras pueden abarcar desde la renovación de fachadas y cubiertas hasta la mejora de la accesibilidad o la eficiencia energética. Y sí, son las comunidades de propietarios las que deben asumir estos trabajos. Pero no te asustes, porque hay buenas noticias: existen subvenciones y ayudas públicas diseñadas específicamente para este tipo de intervenciones.
Ahora bien, ¿cómo acceder a estas ayudas? Aquí es donde el Libro del Edificio Existente se convierte en tu mejor amigo. Este documento no solo es un requisito para solicitar muchas de estas subvenciones, sino que además te proporciona una hoja de ruta clara sobre qué mejoras necesita tu edificio y cómo abordarlas.
Imagina que tu comunidad quiere mejorar la eficiencia energética del edificio. El Libro del Edificio Existente te dirá exactamente en qué estado se encuentra el aislamiento, las instalaciones de calefacción y refrigeración, e incluso te proporcionará recomendaciones sobre qué mejoras serían más efectivas. Con esta información en la mano, no solo podrás planificar mejor las obras, sino que además tendrás una base sólida para solicitar subvenciones.
Y aquí viene lo importante: si tu comunidad no dispone aún del Libro del Edificio Existente, es el momento de ponerse manos a la obra. No solo es una herramienta valiosa para el mantenimiento y mejora de tu edificio, sino que se ha convertido en un requisito indispensable para optar a muchas de las ayudas disponibles.
En los siguientes apartados, vamos a sumergirnos en el fascinante mundo del Libro del Edificio Existente. Descubriremos qué es exactamente, por qué es tan importante, qué contiene y cómo puede beneficiar a tu comunidad. Prepárate para ver tu edificio con otros ojos y entender por qué este documento es mucho más que un simple trámite: es la llave que puede abrir la puerta a un edificio más seguro, eficiente y confortable.
¿Qué es el Libro del Edificio Existente (LEEX)?
Este documento es una especie de biografía detallada de tu edificio. Recoge toda la información relevante sobre su estructura, instalaciones, mantenimiento y reformas realizadas a lo largo de los años. Es como tener la historia clínica completa de tu edificio, pero en vez de enfermedades y tratamientos, hablamos de obras y reparaciones.
El Libro del Edificio Existente no es un invento reciente. De hecho, para edificios de nueva construcción, el Libro del Edificio es obligatorio desde la entrada en vigor de la Ley de Ordenación de la Edificación (L.O.E.) en 1999. Lo que es nuevo es su aplicación a edificios ya existentes, especialmente aquellos que quieren optar a subvenciones para obras de rehabilitación, y que se pide como requisito en Real Decreto 853/2021, de 5 de octubre, por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitación residencial y vivienda social del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Importancia y objetivos del Libro del Edificio Existente
El Libro del Edificio Existente tiene varios objetivos importantes:
- Conocer tu edificio: Te da una radiografía completa del estado de tu edificio. Es como tener un diagnóstico médico, pero de tu casa.
- Planificar mejoras: Con toda la info que te da, puedes planificar las obras de mejora de forma más eficiente.
- Acceder a subvenciones: Muchas ayudas para rehabilitación exigen tener este documento. Es como el pasaporte para entrar en el mundo de las subvenciones.
- Cumplir la ley: En muchos casos, tener este libro es obligatorio. Mejor estar del lado bueno de la ley, ¿no?
- Ahorrar a largo plazo: Conocer bien tu edificio te permite hacer un mantenimiento más eficiente y prevenir problemas gordos.
Contenido y aspectos incluidos en el Libro del Edificio Existente
Vale, ya sabemos para qué sirve, pero ¿qué narices contiene este libro? Pues es como una enciclopedia de tu edificio. Incluye:
- Datos generales: Dirección, año de construcción, número de viviendas… La ficha técnica de tu edificio, vamos.
- Documentación técnica: Planos, proyectos de obras realizadas, certificados energéticos… Todo el papeleo técnico en un solo lugar.
- Estado de conservación: Un análisis detallado de cómo está la estructura, fachadas, instalaciones… Es como el parte médico de tu edificio.
- Plan de mantenimiento: Una guía sobre qué hay que revisar y cuándo. Es como el calendario de revisiones de tu coche, pero para el edificio.
- Recomendaciones de mejora: Sugerencias sobre qué obras podrían mejorar la eficiencia, accesibilidad o seguridad del edificio.
¿Quién puede elaborar el Libro del Edificio Existente?
Aquí viene lo importante: no cualquiera puede hacer un Libro del Edificio Existente. Este documento requiere de profesionales cualificados en edificación. Concretamente, los técnicos adecuados para su elaboración son:
- Arquitectos
- Arquitectos técnicos
¿Por qué estos profesionales? Pues porque elaborar este libro no es coser y cantar. Se necesitan conocimientos profundos de estructuras, instalaciones, normativas de edificación, materiales, proceso constructivo, etc. Los arquitectos y arquitectos técnicos tienen la formación y experiencia necesarias para recopilar toda la información, analizarla y presentarla de forma comprensible.
Proceso de elaboración y actualización
Elaborar un Libro del Edificio Existente es como hacer un trabajo de investigación sobre tu propio edificio. El proceso típicamente incluye:
- Recopilación de documentación: Se buscan planos, proyectos antiguos, licencias… Es como buscar en el baúl de los recuerdos de tu edificio.
- Inspección del edificio: El técnico visita el edificio y lo examina de arriba a abajo. Es como un detective buscando pistas.
- Análisis de la información: Se estudia toda la info recopilada para entender el estado real del edificio.
- Elaboración del documento: Se redacta el libro con toda la información organizada y las recomendaciones pertinentes.
- Entrega y registro: El libro se entrega a la comunidad y, en algunos casos, se registra ante la administración.
Pero ojo, que esto no es un «lo hago y me olvido». El Libro del Edificio Existente debe actualizarse periódicamente, especialmente cuando se realizan obras o reformas importantes.
Beneficios y consecuencias de contar con el Libro del Edificio Existente
Y ahora viene lo bueno: ¿qué ganan los propietarios de un edificio con todo esto? Pues resumámoslo:
- Acceso a subvenciones: Como ya hemos dicho, es tu pasaporte para muchas ayudas públicas. ¿Quieres dinero para mejorar tu edificio? Pues necesitas este documento.
- Mejor mantenimiento: Con toda la info organizada, es más fácil mantener el edificio en buen estado.
- Ahorro a largo plazo: Prevenir es mejor que curar, y con este libro puedes anticiparte a problemas gordos.
- Aumento del valor: Un edificio bien documentado y mantenido, vale más en el mercado.
- Seguridad jurídica: En caso de problemas o conflictos, tienes toda la info documentada.
Por otro lado, no tener el Libro del Edificio Existente puede traerte dolores de cabeza:
- Te puedes quedar fuera de muchas subvenciones.
- Pueden multarte en algunas comunidades autónomas donde ya se hace obligatorio.
- Es más difícil planificar y presupuestar obras de mejora.
Conclusión
El Libro del Edificio Existente es mucho más que un montón de papeles. Es una herramienta muy útil para conocer, mantener y mejorar tu edificio. Y lo mejor de todo, es tu billete de entrada al mundo de las subvenciones para rehabilitación.
Así que ya sabes, si tu comunidad está pensando en hacer obras de mejora y quiere optar a subvenciones, el primer paso es claro: necesitáis el Libro del Edificio Existente. Hablad con un arquitecto o arquitecto técnico y poneos manos a la obra. Tu edificio, tu bolsillo y tu calidad de vida te lo agradecerán.
Y recuerda, un edificio bien mantenido no solo dura más, sino que también es más eficiente, seguro y confortable. Así que no lo dudes, el Libro del Edificio Existente es la inversión más inteligente que puede hacer tu comunidad. ¡A por ello!


