No todo vale. No es que vivamos en el país más legal del mundo pero creo que España aún puede codearse con los países más civilizados del planeta. El problema debe estar en la cultura o incultura de la gente que lo puebla.
Toda la indignación que siento es un cúmulo de situaciones que poco a poco vienen a ser cotidianas y de las que creo que no se toma ninguna medida por parte de colectivos, organismos o Administraciones y quizá aquí mi canto desesperado para que se adquiera conciencia, esa que a veces falta.
El colmo que ha minado mi moral saltaba a la palestra de la mano de Pedro Canto Salto (@pedrocantosalto), que daba la advertencia oportuna del hallazgo vía Twitter de la perla que había encontrado Juan Carlos Guimaré González. Reproduzo el tweet y admiren el enlace al que llegarán…
Me ha mandado indignado este anuncio sobre uba ITE Juan Carlos Guimaré González y cuando lo he leido me he… http://t.co/J9kOFJCj5o
— Pedro Cantó Saltó | REV (@pedrocantosalto) December 15, 2013
[Editado a las 14:15h 18/12/2013] Debido a las denuncias mediante el botón de la página de segundamano.es, han retirado el anuncio.
Como se aprecia, se pide técnico que alegremente firme una I.T.E. sin mirar la vivienda, tan sólo para pasar el tedioso procedimiento burocrático que se han inventado ahora con las viviendas de más de 50 años que sólo sirve para sacar dinero, y así poder ser felices en la vida.
Absténgase ese técnico Arquitecto o Arquitecto Técnico (se especifica bien claro), que con un mínimo de ética profesional quiera ver con sus propios ojos la vivienda en cuestión, que para eso vivimos en España, donde la palabra de uno mismo es más que suficiente, para qué vamos a sospechar. Estamos en un país de señores… civilizados.
Porque, ¿para qué, técnico profesional español, te vas a acercar a mirar una vivienda que necesita pasar I.T.E.? Si tan sólo con tu firma, sí, la tuya, todo el problema se soluciona. Esa firma que te ata durante un corto periodo de tu vida (¡qué son 10 años de nada!), que te pone en el punto de mira de la administración y la justicia cuando la cosa se tuerce. Sí, esa firma que tampoco te cuesta nada plasmarla, esa por la que no puedes pedir mucho, porque esa firma, ese simple gesto, carece de valor absoluto, o al menos eso es lo que está pasando.
¿Qué valor se puede poner a una firma cuando tú ni siquiera se lo pones? Y el caso es que el hecho en sí, no es la firma. Es todo lo que significa, representa y lleva aparejada.
Es la firma de un profesional en la materia de la edificación. Igual a la de otros profesionales en otras materias, como la del médico, farmacéutico, policía, notario, registrador, etc. La firma que rubrica al final del documento que lo acompaña, donde un profesional cualificado, con sus estudios correspondientes y provisto de un seguro de responsabilidad civil, da fe, certifica o hace constar algo cierto que sólo él puede.
Se me ocurre aplicar el anuncio visto a otra profesión, porque parece ser que nadie se ha atrevido aún, propongo éstos ejemplos, aunque se admiten sugerencias:
«Se busca médico para operar a corazón abierto. No hace falta ver el historial. Tan sólo abrir, cambiar el corazón y cerrar. Absténganse cirujanos que pregunten la edad del paciente».
«Se busca notario que firme Escritura de la Propiedad. No hace falta que compruebe nada en Catastro ni verifique que son las fincas de la Duquesa de Alba. Sólo que firme que ahora son mías».
«Se busca Registrador que firme e inscriba en el Registro de la Propiedad una Escritura. No hace falta mirar nada, el notario tampoco lo ha hecho y aún así ha firmado».
Si alguno de estos anuncios te son familiares, entonces debo de perder la fe en esta España de civilizados, pero si te han hecho gracia es porque son tan absurdos que jamás los verías publicados.
Entonces, ¿por qué se están dando en nuestra profesión? ¿Por qué se permiten? ¿Por qué no se persigue, tanto al anunciante como al posible tentado por el anuncio? ¿Por qué tenemos que aguantar en nuestra profesión esta denigrante y paulatina insignificancia de nuestro trabajo?
Años de estudio y experiencia. Capacidad legal para rubricar como expertos en nuestra materia. Obligatoriedad de Seguro de Responsabildad Civil para responder por nuestro actos profesionales. Responsabilidad penal en ciertas situaciones profesionales y aún así se nos ningunea de una forma espantosa como si aquello que firmáramos fuera un mero trámite, un último escollo, para conseguir un fin.
Civilizados de España. Somos Arquitectos Técnicos o Arquitectos, somos los antiguamente llamados «peritos», esos que si no firmaban no se podía conseguir nada. Esos que velamos por la inversión más importante de vuestra vida. Esos que nos jugamos literalmente el cuello en cada firma, en cada simple gesto, esos que no valoráis para nada, pero a los que luego recurrís urgentemente para que os solucionemos la papeleta.
Compañeros «peritos», no nos dejemos avasallar por los civilizados o por la necesidad. Si queremos tener nuestro lugar dentro la sociedad al igual que otras profesiones tienen el suyo, si realmente queremos que nos valoren, primero debemos querer valorarnos nosotros mismos y no voy a decir que huyáis, renunciéis o denunciéis tanto a los anunciantes de semejante despropósito sino también a los compañeros que no valoran la profesión, sino que confío en que ya lo estéis haciendo.
@pedrocantosalto @aguimarestudio Hola, me echas una firma aquí donde pone ingreso a prisión? No hace falta mirar el papel, tan sólo firmar
— Manuel Pizarro (@ManoloPizarro) December 15, 2013
Manuel Pizarro Megías
Arquitecto Técnico


