El pasado día 5 de Diciembre, asistí en el Colegio de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Granada a la presentación de la nueva imagen del Colegio y a una pequeña charla sobre el uso que pueden darle los profesionales técnicos a las redes sociales.
La nueva imagen del Colegio de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Granada, fresca, dinámica y acorde a una nueva andadura. Renovarse o morir, como se dice. La exposición de cómo se ha ideado la nueva campaña de imagen nos pareció a los asistentes bastante convincente y fruto de un trabajo bien desarrollado.
La segunda parte de la reunión es donde estaba lo interesante, sobre todo por los ponentes. El Alcalde de las redes D. Jose Antonio Rodríguez Salas (@JoseAntonioJun), D. José Luis Zurita (@zurita1969) y D. Enrique Alario (@EnriqueAlario).
Al alcalde de Jun (Granada) D. José Antonio Rodríguez Salas, no hace falta ni presentarlo, él solo se ha convertido en adalid de las redes sociales y ha impulsado a Jun, ese pequeño municipio de Granada, al estrellato virtual, por su gestión y filosofía. Aparte, y no es porque lo presuma, es una de las personas más influyente en las redes de España.
D. José Luis Zurita, compañero de profesión, Director Comerial de BricoGranada, es otro granadino preocupado por implantar, y eso ha conseguido, las redes sociales como medio de comunicación entre el grupo de empresas de materiales de construcción y sus clientes (o potenciales clientes).
D. Enrique Alario, compañero de profesión, valenciano, es un técnico muy activo tanto en la vida profesional como en la vida 2.0, gracias, en parte, a su dedicación a las redes sociales, las cuales utiliza como medio para vender su mejor marca, sin duda, él mismo.
La charla de éstos tres ponentes, estuvo salpicada de anécdotas particulares, de cómo las redes constituyen un vehículo para la difusión y los cometidos de cada uno en su labor profesional, aunque el personal asistente escuchara con asombro, por eso, quizá, el escribir este post para profundizar en la cuestión.
No hay discusión alguna en que el calado de las redes sociales en el mundo sobrepasa ya lo imaginable. No hablamos del teórico efecto mariposa («una mariposa aletee y se produzca un tornado en otra parte del mundo«), sino que eso ya está ocurriendo, con las redes sociales es posible y además de una forma casi instantánea.
Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, Pinterest, Blogs… No deben sonarnos a los técnicos profesionales como esas cosas que vienen ahora con los smartphones o con las que se distraen los niños para no hacer los deberes, sino como herramientas que debemos usar en nuestro beneficio, ahora más, si cabe, que nuestra profesión se encuentra tan desprovista del beneplácito que disfrutaba antaño.
El Arquitecto Técnico ahora es un profesional más que debe vender sus servicios o especialidades dentro de una competencia feroz y desleal en muchos casos. En otra época, que tardará en volver, nuestra posición privilegiada nos hacía encaminarnos al sector construcción casi sin quererlo, una demanda que no cesaba y que nos ha convertido en bichos raros después de la debacle de éste. Muchos compañeros no han sabido reciclarse y sólo aquellos que potenciaron otras áreas de nuestras competencias han resistido el tsunami que ha supuesto la crisis en el sector. Por tanto, se abre un nuevo camino en la profesión que consta de esos pequeños encargos en los cuales seguimos teniendo competencias (que cada vez vienen siendo menos).
¿Pero quiénes somos nosotros en las redes? o, ¿quiénes queremos ser?
Internet, a través de las redes sociales, ofrece un escaparate muy amplio en el que podemos publicitarnos. Como exponía magistralmente D. Enrique Alario, nosotros debemos ser nuestras propias marcas, y nada mejor para avalarlo que nuestra propia experiencia profesional y nuestros trabajos expuestos a ojos de «todo el mundo«.
La estrategia de cada cual es la que determinará la visibilidad de cada uno dentro de ese «universo» que conforman las redes. Como ejemplo, recupero este magnífico post de D. José Antonio Arnáiz (@josearnaiz) «Promociona tu marca aparejador o arquitecto técnico«, para ir abriendo camino.
Muchos compañeros, al menos esa fue la sensación generalizada, y por conversaciones mantenidas en Twitter por un servidor, piensan que la dedicación de tiempo (que no dinero, porque viene a ser gratis), es un lujo que no se pueden permitir. Craso error, puesto que el flujo constante de presencia (ya sea de comentarios, fotos, links, post en blogs, etc), determina nuestra presencia e impulsa a que nuestro nombre y trabajo sea conocido.
Con esto no queremos decir que las redes sociales sean ahora el mercado a conquistar o que nos aseguren el trabajo, ni mucho menos, pero si son el reflejo de nuestra actividad y el escaparate que debe potenciar cada uno individualmente para darse a conocer, para poner nuestro trabajo en boca de los que puedan verlo, para que a la hora de que alguien necesite un Arquitecto Técnico, diga: «Yo conozco a uno» o «Yo te puedo recomendar a uno» porque sepan qué es lo que haces o estén familiarizados con el trabajo que desarrollamos.
Por otro lado, manejar las redes sociales de forma adecuada no lleva mucho tiempo, y publicar el mismo contenido en varias redes es cuestión de familiarizarse con herramientas que harán muy fácil divulgar nuestro contenido, ¿cuál?, preguntarán algunos, pues el de uno mismo, el de los demás, noticias interesantes del sector, opiniones (tanto profesionales como personales), etc.
¿Qué red social es la mejor para formalizar nuestra incursión en las redes?, pues hay diferentes opiniones. Quizá por uso intuitivo y repercusión, Facebook sería el punto de partida. Pero cada día son más los profesionales que ven en Twitter una herramienta de difusión más completa y que mejor puede hacer valer nuestra marca. La red de microblogging de los 140 caracteres se antoja como el sitio donde más calado puede tener nuestro contenido, donde más podemos hacernos ver entre profesionales e intercambiar opiniones y donde más contenido podemos disfrutar y compartir.
Compañeros, pasamos de las NTEs y NBEs al CTE, ahora debemos pasar de las tarjetas de trabajo a las redes profesionales. No es un cambio, es una adaptación. No es un nicho de mercado inexplorado, es la presentación al «mundo» de nuestra profesión.
Es una de las ventanas al futuro que debemos mirar, donde hacernos fuertes y resistir.
Manuel Pizarro Megías
Arquitecto Técnico