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Los recorridos también protegen

En un hospital, mover una puerta o cambiar un recorrido puede ser una decisión de seguridad, no una simple cuestión de distribución.

El Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa ha completado una reforma de sus áreas de UCI, Urgencias y Radiodiagnóstico con una inversión de 196.211 euros. La actuación ha reorganizado espacios, renovado instalaciones y mejorado los circuitos asistenciales para adaptarlos a los requisitos técnicos actuales.

Uno de los cambios más significativos se encuentra en la UCI, donde se ha creado una nueva salida de evacuación independiente. Su finalidad es disponer de recorridos alternativos y mejorar la evacuación asistida de pacientes encamados o dependientes.

Ese dato permite entender por qué la distribución de un edificio sanitario no puede estudiarse como un plano formado únicamente por habitaciones y pasillos.

En una evacuación convencional, buena parte de las personas pueden desplazarse por sus propios medios. En una UCI, sin embargo, hay que considerar camas, equipos, personal de apoyo, puertas, radios de giro, anchuras útiles y posibles interferencias. El recorrido debe funcionar realmente con las condiciones de uso previstas, no sólo quedar dibujado sobre el papel.

Algo similar ocurre con los circuitos asistenciales. La reforma de Urgencias incorpora boxes individuales, una nueva zona de camillas bajo supervisión y un espacio específico para informar a familiares. Cada relación entre estas áreas influye en los desplazamientos, la vigilancia, la privacidad y la capacidad de respuesta del personal.

En Radiodiagnóstico, la adecuación de dos salas de mamografía añade otra capa de complejidad: nueva compartimentación, barreras de apantallamiento radiológico e instalaciones eléctricas, de climatización y ventilación adaptadas a los equipos. Una pared deja de ser un simple cerramiento cuando debe integrar protección, paso de instalaciones, puertas y encuentros sin perder continuidad ni prestaciones.

La enseñanza es aplicable a muchas reformas, aunque el uso sea menos exigente que el hospitalario. Redistribuir no consiste únicamente en ganar superficie o hacer más cómodo un espacio. Significa comprobar cómo afectan los cambios a la accesibilidad, la evacuación, las instalaciones, la compartimentación y el funcionamiento cotidiano.

Antes de ejecutar una reforma, conviene ensayar los recorridos reales y coordinar cada solución con las demás. Porque un espacio puede parecer bien resuelto en planta y, sin embargo, fallar precisamente cuando más necesita funcionar.

Fuente: Junta de Andalucía

Manuel Pizarro MegíasArquitecto técnico · Perito · Granada
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